Gracias por estar ahí

En estos momentos difíciles en los que tanto hemos valorado y reconocido el trabajo insustituible del personal sanitario, yo también quiero agradecer y poner en valor el papel de los profesores.

He sido profesora y trabajo en el ámbito educativo como asesora, y soy consciente del salto “triple mortal” que han hecho muchos profesores. De la noche a la mañana, en 24 horas, pasaron de ser docentes presenciales, cercanos, de carne hueso, “tradicionales”, a convertirse en profesores 3.0, online, virtuales, y disponibles más allá del horario escolar.

Son muchas las profesiones que se han adaptado al teletrabajo, pero nadie puede negar que tener atentos en la pantalla a 30 adolescentes o 25 alumnos de EPO, es todo un reto para el profesor más experto.

Por todo ello, gracias al esfuerzo, ilusión, creatividad y resiliencia para superar y adaptarse a estas circunstancias inesperadas e impredecibles.

Para contribuir a la labor que ellos están haciendo, cada semana colgaré una herramienta explicada de coaching educativo por si puede aportar algo al trabajo que estos “héroes de la docencia” están haciendo en el día a día.

Empezaremos por la conocida “rueda de la vida”, transformada en “Rueda educativa”. No es otra cosa que puntuar del 1 al 10 (siendo 1 la nota más baja, y 10 la puntuación más alta), cómo se sitúa el alumno en cada una de las áreas a valorar.

Dentro del ámbito educativo se pueden implementar diferentes ruedas. La metodología es la misma para todas:

  1. En cada eje de la circunferencia se añade lo que se pretende evaluar.
  2. El alumno se puntúa del 1 al 10 el valor en el que cree que está en ese momento.
  3. Pasamos a las preguntas:
    • ¿Qué le impide estar en un número superior? Por ejemplo, si en matemáticas se ha puntuado en un 7, qué le impide llegar al 8. De esta manera podemos ser consciente de sus bloqueos o dificultades en esa área o materia.
    • ¿Si quiere seguir avanzando? ¿Qué puede hacer para avanzar? ¿Qué quiere hacer para llegar a un número superior? En este caso, qué quiere hacer para pasar del 7 de matemáticas al 8.
  4. Plan de acción: por último, se establece con el alumno un pequeño plan de acción, de metas a conseguir. Metas concretas, concisas, realistas y cuantificables. Las acciones se repasan con el alumno con la frecuencia que resulte necesaria en cada caso.

De esta manera el alumno toma las riendas de su estudio, de su vida y se marca las metas que considera que es capaz de superar. Por supuesto los profesores, como conocen a sus alumnos sabrán discernir si “pecan” de utópicos en sus metas, poco exigentes o conformistas. Y en cada caso pueden ayudar a sus alumnos a concretar esas metas.

Para empezar, explicaremos la “Rueda de la vida académica”. En sucesivas semanas explicaremos otras vertientes de la misma.

Rueda de la vida académica: En cada eje de la rueda añadiremos las variables que queremos puntuar: Hacer deberes, esquemas, memorizar, asociar con otros conocimientos, poner atención, saber hacer, sentarse a hacerlo, orden, esfuerzo, uso agenda, tiempo de estudio teórico, prácticas, actividades extraescolares, concentración … Se puede añadir lo que el alumno o el profesor consideren más importante para cada uno.

Se puntúa del 1 al 10 cada variable y posteriormente se añade un pequeño plan de acción para seguir avanzando en las variables que el alumno considera que es necesario.

Además, esta rueda se puede realizar también con el feedback de los padres y profesores. El alumno se puede puntuar de una manera, y sobre la misma rueda, en otro color, pueden hacerlo los padres y el profesor. De esta manera, se puede ayudar al alumno a ser más realista contrastándolo con lo que perciben los demás.

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